Por Lilliam Oviedo (desde República Dominicana), 25 de septiembre de 2026. El pasado 22 de septiembre, cuando habló ante la Asamblea General, Donald Trump no solo volvió a mostrar al mundo que es letra muerta el contenido de los dos primeros artículos de la Carta de las Naciones Unidas, también convirtió el encuentro realizado en Nueva York en un foro de reconocimiento al sometimiento colonial, al saqueo, a la brutalidad y hasta al genocidio. En la sede de un organismo que define como su principal propósito el mantenimiento de la paz y la seguridad, el presidente de Estados Unidos amenazó con llevar a Irán al infierno sin oportunidad de sobrevivir y anunció la apertura de plantas para la producción masiva de municiones disponibles para repartir a sus aliados (como siempre, disfrazando de colaboración el rentable negocio de la guerra). En su referencia a Venezuela exalta la recolonización y el saqueo. ¿Qué decir del compromiso de la ONU de garantizar el respeto a la soberanía? No sorpre...
“Andar ergueitos, falar forte e nunca máis esquecer o noso norte."