ROBERTO CASTELEIRO, IN MEMORIAM La marcha de Roberto, hace ya casi un mes, en su “cuartel general” de Barcelona, hace ya tiempo que era temida por todos sus amigos, todos sus compañeros… tantos en número; procedentes de tantas geografías, tantas maneras de estar en y por la batalla del Progreso. Una vida fecunda, en su heroica tarea de ponerse al servicio de todas las causas nobles con las que coincidió en el espacio y en el tiempo. Nada, de ser justo y necesario, resultó ajeno a su militancia insobornable entre los hombres buenos, generosos y enteros… Uno, desde su afecto dolorido, desde su admiración y su respeto, se ha preguntado muchas veces cómo era posible tanta grandeza, tanta altura de miras dentro de aquel su cuerpo frágil, mas sólo en apariencia… Vivió Roberto la pasión ideológica y vital de los más fuertes, a partir de una sencilla fórmula: teoría más praxis igual a compromiso insobornable… ¡Hiciste tantas cosas, querido compañero…! ¡Las hiciste ta...