Estado español. Acampada en la Puerta del Sol de Madrid para exigir la aprobación del ‘Decreto Maricarmen’
Convocadas por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, miles de personas se manifestaron este sábado para exigir al Consejo de Ministros que apruebe el denominado ‘Decreto Maricarmen’. Después, cientos comenzaron una acampada en la Puerta del Sol, donde se mantiene la protesta.
Varios cientos de personas permanecen este domingo en la Puerta del Sol de Madrid tras acampar en tiendas de campaña toda la noche para exigir la aprobación de un decreto sobre vivienda, que han bautizado como ‘Decreto Maricarmen’, en el Consejo de Ministros que se celebrará el martes.
La protesta incomoda al Ayuntamiento que preside José Luis Martínez-Almeida, que ha exigido este domingo a la Delegación del Gobierno de Madrid «reponer cuanto antes» la normalidad en la Puerta del Sol.
El Consistorio ha mostrado su «sorpresa» e «indignación» ante la acampada y ha acusado a la Delegación del Gobierno en Madrid de «permitir que eso ocurriera», además de recordar que, en 2011, con la protesta del 15M, los desalojos «fueron organizados y coordinados por la Delegación del Gobierno».
Ha tildado la acampada de «ilegal» y ha señalado que la situación es «consecuencia directa de la dejación de funciones y la falta de diligencia de la Delegación del Gobierno y del Ministerio del Interior, o quizás de la deliberada decisión de permitir que esto ocurriera».
Tras la manifestación del sábado en Madrid, que reunió a 25.000 personas según la Delegación del Gobierno y a más de 300.000 según el Sindicato de Inquilinas, bajo el lema ‘Ni una Maricarmen más’, decenas de personas regresaron al punto de partida de la marcha, que comenzó en Sol y finalizó frente al Congreso de los Diputados, para retomar la protesta de forma espontánea e iniciar una acampada.
Desde el Sindicato de Inquilinas han explicado que «lo ocurrido con Maricarmen no puede volver a suceder y es urgente y necesario adoptar medidas estructurales para cambiar el modelo de vivienda en España para que deje de ser un negocio para especular y se convierta en un derecho garantizado».
La propia Maricarmen, desahuciada el pasado miércoles a los 87 años de edad, ha instado al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a sacar adelante la norma de vivienda a través de un vídeo publicado ayer en redes sociales: «Quiero que lo que me ha pasado a mí sirva para que la gente luche y se cambien las leyes injustas».
Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid han reclamado la aprobación del ‘decreto Maricarmen’ como punto de partida para abordar la emergencia habitacional que afecta a millones de personas en el Estado español.
En concreto, la organización ha exigido la renovación automática de todos los contratos para que pasen a ser indefinidos, como ocurre en Inglaterra, Alemania o Austria, medidas estructurales para frenar los desahucios y la congelación de las actualizaciones del IPC en los precios del alquiler.
Asimismo, la propuesta incluye una reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) que regule los alquileres de temporada y por habitaciones, así como prórrogas efectivas de los contratos en vigor.
Marcha hasta el Congreso
La marcha del sábado, que culminó en el Congreso de los Diputados, se enmarcó en la jornada de protestas convocada en 40 ciudades del Estado bajo el lema ‘Ni una Maricarmen más’, tras la ejecución del desalojo de la octogenaria madrileña con discapacidad el pasado miércoles.
A lo largo del recorrido por el centro de la capital se confirmó una notable asistencia intergeneracional, con la presencia coordinada de familias, jóvenes y colectivos de la tercera edad.
Durante el trayecto, los asistentes corearon consignas como ‘¿Dónde está el Gobierno progresista?’, ‘Ayuso culpable, Gobierno responsable’ y ‘Queremos ver a Maricarmen volver’.
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, afirmó que el caso de Maricarmen ha supuesto un «punto de no retorno» en la lucha por la vivienda en el Estado español y exigió al Gobierno la aprobación inmediata este martes del denominado ‘decreto Maricarmen’.
En este sentido, advirtió en declaraciones a los medios de que si la norma no sale adelante, el Ejecutivo «no tiene ningún sentido» y debería plantearse su continuidad.