Los cientos de acampados en la Puerta del Sol convocados por el Sindicato de Inquilinas se preparan para resistir, para dormir en tiendas de campaña las noche que hagan falta, hasta que el Gobierno apruebe el real decreto 'Maricarmen' que debe incluir, entre otras medidas, contratos indefinidos de alquiler.
La primera noche, la del sábado al domingo fue "todo un éxito". "La hemos pasado como unas 300 personas, pero en cuanto ha amanecido, se han ido acercando muchas más. La sensación es muy positiva, de que se respira un nuevo latir en la calle", ha asegurado la portavoz del Sindicato de Inquilinas Valeria Racu, que augura que "esto va a ser un antes y un después".
En esta primera jornada, los acampados han improvisando la organización de la protesta, desde el reparto de comida y bebida a la limpieza de la calle o la programación de distintas actividades, porque "también tiene que haber espacio para el ocio".