Saltar ao contido principal

Líbano. Desde los campamentos nacen nuevos espacios de organización juvenil y de mujeres palestinas

 


Resumen Medio Oriente, 21 de septiembre de 2026.

Ajyal al-Tahrir y Alkarama inician su camino en Líbano durante la conferencia «Generaciones de la Liberación»

Beirut, 19 de septiembre de 2026. La conferencia «Generaciones de la Liberación» (Ajyal al-Tahrir) reunió en Beirut a alrededor de 250 personas procedentes de los distintos campamentos de refugiados palestinos en Líbano, junto a delegaciones juveniles y estudiantiles, representantes políticos y activistas internacionalistas y de movimientos de solidaridad con Palestina de diferentes países. El encuentro dejó además dos importantes pasos organizativos: el anuncio de la formación del movimiento juvenil palestino Ajyal al-Tahrir y la constitución de Alkarama – Movimiento de Mujeres Palestinas en Líbano.

Organizada por el Centro Palestina Internacional en el Salón Al-Jinan de la Escuela Secundaria Al-Batoul, la conferencia se celebró bajo el lema: «Si hoy no tenemos la capacidad de liberar Palestina, entonces es nuestra responsabilidad preparar una generación de victoria y liberación».

El encuentro buscó reforzar la presencia de las nuevas generaciones palestinas en los campamentos de refugiados y la diáspora, involucrarlas en los asuntos de su pueblo y abrir un espacio para el diálogo, la organización y la acción conjunta. Los organizadores insistieron en la necesidad de que las y los jóvenes tomen la iniciativa, asuman responsabilidades y desarrollen sus propias herramientas para fortalecer su papel en la lucha por la liberación y el retorno.

Ajyal al-Tahrir: una nueva organización desde los campamentos

Uno de los principales resultados de la conferencia fue el anuncio de la formación de Ajyal al-Tahrir (Generaciones de la Liberación), una red juvenil y estudiantil palestina que nace desde los campamentos de Líbano con el propósito de poner las capacidades de las nuevas generaciones al servicio de su pueblo, defender sus derechos y su dignidad, fortalecer la firmeza de los campamentos y conectar a su juventud con las nuevas generaciones palestinas en Palestina y en los distintos espacios de la diáspora.

En su declaración final, Ajyal al-Tahrir dejó claro que su propósito no es simplemente «añadir un nuevo nombre a la lista de organizaciones», sino construir un camino juvenil palestino vivo, organizado y activo, capaz de transformar las capacidades de la juventud en conocimiento, trabajo e iniciativas populares.

El nuevo movimiento reivindicó la liberación y el retorno como brújula de esta generación y expresó su rechazo a que la Nakba pueda convertirse en olvido, el refugio en resignación o la marginación en un destino impuesto a las hijas e hijos del pueblo palestino.

«Si las generaciones anteriores llevaron la bandera de la revolución, nuestra responsabilidad es proteger esa bandera y ser las generaciones que continúen el camino».

Desde los campamentos de Líbano, Ajyal al-Tahrir resumió el compromiso con el que inicia su recorrido: «Esta es la Generación de la Liberación. Una generación que lleva Palestina. Una generación que protege la memoria. Una generación que construye el futuro. Una generación aferrada a la liberación y al retorno».

Jaldía Abubakra: «Esta generación está aquí hoy»

En su intervención en nombre del Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina (Masar Badil), Jaldía Abubakra situó precisamente a las nuevas generaciones en el centro de esta responsabilidad.

«Cuando hablamos hoy de Generaciones de la Liberación, no estamos hablando de una generación cuyo turno llegará en el futuro. Estamos hablando de vosotros. De una generación que está aquí hoy y que debe ocupar desde ahora su lugar en la lucha por la liberación de Palestina y el retorno».

Abubakra recordó que una de las prioridades de Masar Badil desde su nacimiento ha sido impulsar la participación y organización de las nuevas generaciones, animándolas a tomar la iniciativa, asumir responsabilidades y ocupar su espacio: «Palestina es vuestra, la causa es vuestra y vuestro papel comienza hoy».

También se refirió al cambio abierto por el Diluvio de Al-Aqsa, que volvió a colocar Palestina en el centro de la atención mundial y quebró muchas de las falsas certezas que durante años se intentaron imponer sobre el pueblo palestino. Frente al enorme precio pagado por Gaza —mártires, personas heridas y prisioneras, hambre, asedio y destrucción— llamó a impedir que los sacrificios realizados y los cambios producidos queden sin continuidad política y organizativa.

«Gaza ha hecho lo que le correspondía y nuestro pueblo allí ha pagado un precio enorme. Ahora también nos toca a nosotros».

La responsabilidad, señaló, corresponde también a los campamentos, la diáspora y el conjunto del pueblo palestino: organizarse, conectar esfuerzos y convertir la solidaridad y la conciencia extendidas por todo el mundo en una fuerza efectiva al servicio de Palestina.

En este sentido, reivindicó especialmente el papel de los campamentos palestinos: «Nuestros campamentos nunca fueron lugares para esperar». Durante generaciones han conservado la memoria, la identidad, la pertenencia y el vínculo con las ciudades y pueblos de origen frente a los intentos de reducir al refugiado palestino a alguien condenado a esperar decisiones internacionales, negociaciones o soluciones procedentes del exterior.

«El retorno no es simplemente un recuerdo al que nos aferramos, ni una llave que colgamos de la pared, ni una consigna que repetimos en las conmemoraciones. El retorno es un proyecto de liberación. Y vosotros, hijas e hijos de los campamentos, no estáis en los márgenes de este proyecto. Estáis en su corazón».

Abubakra abordó asimismo las difíciles condiciones cotidianas de los refugiados palestinos en Líbano y la necesidad de luchar por una vida digna sin permitir que esas dificultades separen a las nuevas generaciones de Palestina. La lucha por los derechos y la dignidad en los lugares de refugio y la lucha por el retorno y la liberación, afirmó, forman parte de una misma lucha.

También llamó a utilizar las nuevas tecnologías para conectar los campamentos entre sí y con las generaciones palestinas de la diáspora: «Si la ocupación, el colonialismo, el desplazamiento y las fronteras intentaron separarnos, nosotros tenemos que hacer lo contrario».

En este camino mencionó experiencias como el movimiento juvenil palestino Al-Yudur, en el Estado español, y la red juvenil y estudiantil Tariq al-Tahrir, defendiendo la construcción de vínculos entre los campamentos, Palestina, la diáspora y los movimientos de solidaridad internacionalista.

«Tenemos que transformar la pertenencia en conciencia, la conciencia en organización y la organización en capacidad para actuar y transformar», resumió antes de dirigirse directamente a las y los jóvenes: «No esperéis a que nadie os entregue vuestro lugar. Ocupad vuestro lugar. Organizaos».

Alkarama inicia su camino en Líbano

La conferencia dejó también un importante paso para la organización de las mujeres palestinas. Durante su intervención, Tasnim reivindicó su papel histórico no como figuras secundarias ni únicamente como víctimas, sino como protagonistas de la historia palestina, de la resistencia y de la preservación de la memoria colectiva.

«Es difícil hablar de Palestina sin hablar de sus mujeres. De mujeres que llevaron la memoria, criaron generaciones, enfrentaron la ocupación y preservaron la presencia de Palestina frente a todos los intentos de arrancarla de la memoria».

Tasnim recordó especialmente el papel desempeñado por las mujeres en los campamentos palestinos de Líbano, donde han sostenido a sus familias, educado a nuevas generaciones en el conocimiento de Palestina y transmitido el derecho al retorno de generación en generación, al mismo tiempo que han participado en el trabajo, la educación, la vida comunitaria y las distintas formas de lucha palestina.

Durante su intervención evocó a Dalal al-Mughrabi y Shadia Abu Ghazala, junto a las miles de mujeres palestinas cuyos nombres no quedaron escritos en los libros pero que han formado y continúan formando parte de la historia de su pueblo.

Partiendo de esta realidad, defendió la necesidad de construir un espacio organizativo propio donde las mujeres palestinas en Líbano puedan tener voz, presencia y participación activa, rechazando que su representación quede reducida únicamente a la imagen de víctimas.

En presencia de Jaldía Abubakra, fundadora de Alkarama, Tasnim anunció la constitución de Alkarama – Movimiento de Mujeres Palestinas en Líbano, que inicia su camino desde el Centro Palestina Internacional en el campamento de Burj al-Barajneh. Asimismo, anunció que próximamente se dará a conocer la convocatoria de su primer congreso fundacional en Líbano.

Alkarama pretende convertirse en un espacio de encuentro y organización para las mujeres, abordar sus problemáticas y las de las prisioneras palestinas, visibilizar la realidad de las mujeres en los campamentos de Líbano y contribuir a preservar la identidad, la memoria y el vínculo con Palestina.

Pero el nuevo movimiento nace también con una dimensión que trasciende los propios campamentos: tender puentes entre las mujeres palestinas de Líbano y las que se encuentran en Palestina y en el conjunto de la diáspora, superando las distancias y fronteras impuestas a un pueblo dispersado.

«Queremos que Alkarama sea un puente que conecte a las mujeres de los campamentos de Líbano con las mujeres palestinas dondequiera que estén; en la diáspora, en el interior palestino y en Gaza, para encontrarnos alrededor de nuestras cuestiones comunes y permanecer conectadas pese a las distancias y las fronteras».

Tasnim resumió el sentido de este nuevo camino con una de las frases centrales de su intervención:

«Queremos que Alkarama sea un espacio para que la mujer palestina cuente su propia historia y escriba ella misma su próximo capítulo».

De la memoria a la organización

La conferencia «Generaciones de la Liberación» dejó así algo más que intervenciones y debates. Desde los campamentos palestinos de Líbano, el nacimiento de Ajyal al-Tahrir y la puesta en marcha de Alkarama en Líbano representan dos nuevos espacios desde los que jóvenes y mujeres palestinas buscan organizarse, preservar su memoria, fortalecer sus vínculos y asumir un papel activo en el presente y el futuro de su pueblo.

La memoria que durante generaciones ha sobrevivido en los campamentos no permanece encerrada en el pasado. Pasa de madres y padres a hijas e hijos, atraviesa fronteras y conecta a nuevas generaciones que continúan reconociéndose como parte de un mismo pueblo.

Como expresó Jaldía Abubakra al final de su intervención:

«Palestina no es una historia que heredamos solamente para contarla. Palestina es una patria a la que queremos regresar y que queremos liberar. Esta generación no es una generación que estamos esperando. Esta generación está aquí hoy. Vosotros sois las Generaciones de la Liberación».

Desde Beirut y desde los campamentos palestinos de Líbano, Ajyal al-Tahrir y Alkarama comienzan así un nuevo camino de organización, memoria, participación y conexión entre generaciones, con la liberación y el retorno como horizonte.

FUENTE: ALKARAMA