Gonzalo Sanz presenta su renuncia tras la desclasificación de las comunicaciones con el CNI
La desclasificación de los documentos oficiales sobre la crisis migratoria del 30 y 31 de julio ha abierto un nuevo escenario de inestabilidad en Ceuta. La publicación de las comunicaciones previas entre los servicios de inteligencia y la Delegación del Gobierno ha reactivado las movilizaciones en la ciudad autónoma, al mismo tiempo que la extrema precariedad en los asentamientos de los migrantes derivaba de madrugada en un grave incendio en el polígono del Tarajal.
El impacto de estas revelaciones ha tenido su primera consecuencia institucional este viernes con la dimisión de Gonzalo Sanz, jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta. Sanz ha presentado su renuncia tras conocerse esta semana los mensajes y la llamada de once minutos que mantuvo con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) el día anterior a la entrada masiva. La salida de Sanz contrasta con las declaraciones de su superior, Miguel Ángel Pérez Triano, que rechazó dimitir en su comparecencia del miércoles, donde sostuvo que dichas comunicaciones no constituyeron un aviso formal de alerta ni requerían activar protocolos extraordinarios.
Protestas ciudadanas ante la Delegación del Gobierno
La publicación de los informes gubernamentales motivó a última hora de la tarde del jueves una nueva concentración convocada a través de redes sociales. Decenas de personas marcharon desde la Plaza de África hasta la sede de la Delegación del Gobierno con banderas de España y Ceuta para solicitar la dimisión de las autoridades locales.
Los asistentes centraron sus críticas en la gestión del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, con gritos como "delegado mentiroso", "tú lo sabías" o "delegado a prisión". Las consignas también hicieron alusión directa a las declaraciones del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre la "percepción subjetiva de inseguridad", respondiendo desde la marcha con proclamas como "no es subjetivo, estamos invadidos".
Calcinadas 42 chabolas de migrantes en un incendio
Un incendio declarado la medianoche del jueves en la parte delantera de una nave en el Polígono Industrial del Tarajal, donde permanecen gran parte de los migrantes, ha calcinado 42 de las chabolas que habían construido.
Según informaron fuentes del Servicio de Extinción de Incendios, fueron los propios vecinos los que alertaron al servicio de emergencias al originarse el fuego. Los bomberos acudieron a la zona junto a unidades de la Policía Nacional, la Policía Local y las Fuerzas Armadas debido a la magnitud de las llamas.
Los agentes tuvieron que desalojar del lugar a los migrantes que dormían en los aledaños para evitar afectaciones por el humo, sin que se registraran heridos ni daños en las estructuras de las naves. Los bomberos explicaron que el origen podría ser alguna de las fogatas del campamento, aunque se mantiene abierta la investigación.
Marruecos no acepta "ser chivo expiatorio"
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Marruecos advirtió de que Rabat "se niega a ser utilizado como peón político preelectoral, ni aceptará ser el chivo expiatorio en los ajustes de cuentas políticos" en España. A través de una declaración difundida por la agencia oficial MAP, la cancillería marroquí lamentó que "algunos círculos políticos y mediáticos españoles persistan en explotar al Reino con fines políticos internos" mediante un "lodazal irracional y populista".
El comunicado destaca que la cooperación migratoria tras la declaración conjunta de 2022 ha sido "coordinada y eficaz", y señala que los sucesos de julio "exigen una investigación exhaustiva". Asimismo, el ministerio encabezado por Nasser Bourita cuestionó a las autoridades españolas por qué no se devuelve a los migrantes en situación irregular a pesar del compromiso oficial marroquí de readmitirlos, o por qué se mantiene a los menores alejados de sus familias. Esta declaración coincide con la desclasificación de documentos en España y la aprobación parlamentaria de la ley que concede la nacionalidad a los saharauis nacidos en el periodo colonial.