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“Buscar la claridad aunque me ciegue”. Begoña Abad,

 





Los medios no son inocentes.


Los hay que comparten estrechos intereses con la banca o cuya cuenta de resultados depende del dinero que fluye de las administraciones. Otros necesitan que a los medios públicos les vaya mal para apuntalar sus beneficios. Los hay que promueven agendas ideológicas que nada tienen que ver con el respeto a la verdad.


La propiedad mediática está a menudo vinculada a compromisos incompatibles con el derecho de los ciudadanos a recibir información veraz. Un fondo de inversión con intereses en el sector de la fabricación de armas está en su derecho a editar un periódico, pero los ciudadanos tienen que tener algún modo de saber quién está detrás de esa publicación. Ese es uno de los fundamentos del Reglamento Europeo de Libertad de Medios: dar transparencia a un mercado, el de la comunicación, marcado por la opacidad.


Para arrojar un poco de luz, infoLibre ha publicado este verano una serie repasando lo que los medios españoles nos cuentan sobre sus dueños. Un retrato poco halagüeño, que demuestra hasta qué punto la mayoría sigue ocultando quiénes son sus propietarios y qué intereses defienden.


Si te has perdido alguna de las entregas, aquí tienes los enlaces a todas ellas. Un buen modo de empezar la nueva temporada de esta newsletter.


Buena semana y feliz regreso a la actualidad mediática.