Por Miquel Ramos
Periodista
Hace tiempo que se ha extendido la idea de que la juventud se ha vuelto reaccionaria. Varias encuestas arrojan datos preocupantes sobre cierto viraje autoritario, antifeminista y racista de una parte de los jóvenes en un momento histórico de auge y normalización de las extremas derechas en todo el mundo. No son los jóvenes sino los adultos quienes asfaltan el terreno de la reacción, quienes no han dado respuesta a los problemas de la clase trabajadora y quienes han dejado un futuro precario e incierto para las nuevas generaciones. Son los adultos quienes han normalizado los discursos de odio. Los jóvenes se han criado en este contexto, y navegan en él como pueden. Unos dejándose llevar, y otros, tratando de remar contracorriente.
El documentalista catalán Raül Gallego ha tratado de mostrar las entrañas de los diferentes movimientos de extrema derecha y de la izquierda radical a través de la mirada de varios jóvenes que militan en diferentes organizaciones de este espectro político. Dos nuevos episodios de su serie documental Punt de no retorn, ganadora en 2024 de un Premio Emmy Internacional en la categoría de Mejor Serie de Formato Corto, que inauguran una nueva temporada que se emite en la televisión pública catalana y que arrojan luz sobre las nuevas generaciones de jóvenes que, o se han sumado a la ola reaccionaria, o se organizan para frenarla.