Los despropósitos del viaje de Ayuso: "Le dijeron que en México tenía que ser cortés, pero no lo captó"
La capacidad de Isabel Díaz Ayuso de malmeter es tal, que España ya se le queda corta y ha empezado a exportar polémicas. La presidenta de la Comunidad de Madrid se ha marcado un viaje a México, tras calificar al país de "narcoestado". Por si la faltada era poca, al llegar allí ha protagonizado un acto de homenaje a Hernán Cortés, con grupos indígenas protestando a las puertas del evento y las críticas incluso de la presidenta del país.
El periodista Isaías Lafuente lo ha resumido como nadie.
Ayuso llama narcoestado a México y, lejos de rectificar, va a reivindicar públicamente la conquista española, el mestizaje y la figura de Hernán Cortés en su viaje al país. Los mexicanos piden expulsarla. En España a quienes hacen las colas del hambre los llama mantenidos y subvencionados. A los familiares de los fallecidos en residencias durante la pandemia los tacha de plataforma de frustrados. Y los madrileños le dan mayoría absoluta. Pero el que sale al extranjero y deja en ridículo a España es Pedro Sánchez.
Volviendo a su periplo mexicano, el viaje ha coincidido con la declaración de su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, imputado por revelación de secretos, por la filtración de los datos personales de dos informadores que investigaban el piso del novio de la presidenta.
Lo que está claro es que le gusta viajar más que a Willy Fog. A cuenta de los madrileños, claro. Y en otras ocasiones, sus travesías internacionales ya han coincidido con declaraciones de su pareja ante la Justicia o con sus cumpleaños. La casualidad.
Además de ensalzar figuras como Hernán Cortés o Isabel la Católica, entre otras perlas, Ayuso aseguró: "Vengo de ese Madrid en el que hay muchas malinches en el Metro, en las calles, en los colegios".