La conselleira de Economía dice que el Gobierno dejó a la pastera sin posibilidad de conectarse a la red eléctrica
i no hay sorpresa de última hora, el proyecto de la planta de fibras textiles de Altri en Palas de Rei nunca verá la luz. Según ha anunciado este viernes la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, la Xunta ha iniciado ya el archivo de su expediente tras notificar a la compañía lusa que dispone de tres meses para presentar alegaciones contra el cierre. Lorenzana ha explicado en declaraciones a la prensa que esta decisión tiene que ver con la imposibilidad de conectar la planta a la red eléctrica: «A caducidade do expediente vén de que a empresa non pode xustificar a fórmula técnica no proxecto para a súa conexión. Estaba en mans do Ministerio o enchufe da compañía, mais se non existe a conexión con subestación, o proxecto queda arquivado», deslizó.
Altri necesitaba contar con una subestación eléctrica para poder conectarse a la red, pero en la planificación eléctrica a 2030 del Gobierno central no se contempla esa inversión: «Ata 2030 non haberá outra nova planificación. Se non consiguen entrar nesta planificación, e todo apunta a que non o farán, non sabemos que pasará. Haberá que preguntar á empresa», añadió la conselleira, quien lanzó reproches al Ejecutivo de Pedro Sánchez por dejar a la provincia lucense sin las conexiones que necesitaba para garantizar la implantación de nuevas industrias. «Lugo queda absolutamente sen conexións para un proxecto industrial estratéxico que estabamos a tramitar», ha denunciado. Sí celebró el respaldo a las conexiones que pedía Stellantis para su planta de Vigo: «A conexión de Stellantis xa parece unha realidade, agardamos que os compromisos que o Goberno asumiu no borrador cheguen a bo porto», deslizó.
Fuentes cercanas al proyecto confirmaron esta semana a La Voz que el proyecto se había aparcado. Así se lo trasladaron desde Altri a algunos de los socios que iban a participar en el despliegue de la planta y que dan por perdidas las actividades previstas en la construcción de la fábrica.
El proyecto Gama, impulsado por Altri a través de su filial Greenfiber, preveía la instalación de una fábrica de fibras textiles sostenibles en Palas de Rei, con potencial para sostener 500 puestos de trabajo (2.000 indirectos), según estimaciones de la propia compañía, que calcula una aportación media al PIB gallego de 340 millones de euros anuales.
A pesar de que recibió la catalogación de estratégico por parte de la Xunta, el proyecto de la pastera se ha enfrentado desde un inicio a un importante rechazo social.
