Saltar ao contido principal

JUEVES 18hs , PLAZA de ARMAS

 



  El suceso de esta semana en el barrio de Recimil, donde un incendio se saldó con dos heridos de gravedad, una mujer y un hombre; un niño con pronóstico reservado; además de uno de los bomberos del cuerpo ferrolano, al que le ha tenido que ser amputada una pierna, se ha convertido no solo en una tragedia sino en una gran muestra de solidaridad general. Ha habido una avalancha de apoyos tanto a los afectados como a la situación del servicio de bomberos, que se encuentran con una plantilla bajo mínimos.

Precisamente de los propios compañeros del cuerpo es de quien más cariño ha recibido el bombero y con el fin de seguir manifestándole todo su apoyo han convocado para el jueves 26 una concentración en la plaza de Armas, en la que hacen un llamamiento a la ciudadanía en general, apuntando que “¡Todos somos Polo! y ahora más que nunca necesita tu cariño, tu apoyo y tu fuerza”. La cita está fijada para las seis de la tarde.

A lo largo de estos días las redes sociales se han llenado ya de muestras de ánimo de muchos cuerpos de bomberos de diferentes ciudades y de localidades vecinas, de particulares y de reacciones de grupos políticos y sindicatos reclamando al ejecutivo local una investigación completa y las medidas oportunas, además de desear pronta recuperación a las personas heridas.

Desde el pasado viernes, además, han comenzado a publicarse cartas abiertas, dirigidas al alcalde o a la ciudadanía en general, en las que dejan sus palabras, sus quejas y sus condolencias mujeres de bomberos, profesionales jubilados o amigos, que conocen cómo se desarrolla el trabajo de estos efectivos y quieren darlo a conocer.

También entidades como Movilidad Humana han hecho público un escrito apoyando a los bomberos, agradeciendo que arriesguen su vida por proteger la de los demás y eso merece, indican, “respeto, medios y dignidad”. Esta última palabra, dignidad, es precisamente a la que hicieron continua alusión los bomberos del parque de A Gándara en una amplia pancarta que colocaron en los vehículos, tanto en sus instalaciones como en la plaza de Armas, para reclamar medidas al Concello.

Los bomberos se encontraban precisamente en un período de protestas y reivindicaciones de personal, cuando se produjo el grave incendio del jueves.