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Qatar. Turquía insta a la comunidad internacional a presionar a Israel tras ataque en Qatar / Condena unánime del mundo árabe a la agresión israelí en la capital de Qatar

 


El ataque, que se produjo en medio de conversaciones para un alto el fuego en la Franja de Gaza, ha sido interpretado por Ankara como una prueba de que Israel no busca la paz, sino la continuación de la guerra.

El Gobierno de Türkiye condenó el reciente ataque israelí que tuvo como objetivo una reunión del Buró Político del Movimiento de Resistencia Islámica palestina Hamás que sesionaban en Doha, capital qatarí. A través de un comunicado emitido por su Ministerio de Asuntos Exteriores, Ankara calificó la acción como un “cobarde ataque” contra la soberanía de Qatar y expresó su total respaldo a la nación del Golfo.

El ataque, que se produjo en medio de conversaciones mediadas por Qatar, junto con Egipto y Estados Unidos, para un alto el fuego en la Franja de Gaza, ha sido interpretado por Türkiye como una prueba de que Israel no busca la paz, sino la continuación de la guerra. En consecuencia, el país insta una vez más a la comunidad internacional a “presionar a Israel para que cese su agresión en Palestina y la región“.

Esta acción, por la que Israel asumió la responsabilidad, según lo confirmado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, ha sumado a Qatar a la lista de países afectados por la escalada militar israelí en la región.

En este contexto, Ankara manifestó su preocupación ante lo que considera una “política expansionista” de Israel, acusándolo de haber adoptado el terrorismo como política de Estado, una postura que se fundamenta en la escalada de agresiones israelíes en la zona.

De acuerdo con las autoridades qataríes, el ataque no resultó en la muerte de los miembros de la delegación de Hamás. Sin embargo, condenaron el asalto señalando el peligro que representó para la población civil.

Entretanto, la cancillería qatarí informó que las fuerzas de seguridad, la Defensa Civil y las autoridades pertinentes comenzaron de inmediato a investigar la acción, a fin de tomar las medidas necesarias para contener sus repercusiones y garantizar la seguridad de los residentes y las áreas circundantes.

Hamás también denunció el ataque, ocurrido este martes 9 de septiembre mientras se discutía la última propuesta de la Administración Trump para un cese de hostilidades en la Franja de Gaza.

Por su parte, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, calificó la acción como una “flagrante violación de la soberanía y la integridad territorial de Qatar” y se lamentó de que estos ataques ocurran en un país que ha sido fundamental en la búsqueda de un alto el fuego y la liberación de rehenes.

Durante una conferencia de prensa en Nueva York, Estados Unidos, Guterres instó a todas las partes a trabajar por un “alto el fuego permanente, no para destruirlo”.

A las denuncias también se sumó, Emiratos Árabes Unidos, quien acusó a Israel de una “escalada irresponsable” que amenaza la seguridad de Oriente Medio y viola flagrantemente la soberanía de Qatar.

Tras la ofensiva de Hamás en el sur de Israel en octubre de 2023, la violencia en la región ha escalado de forma considerable con la respuesta militar israelí en la Franja de Gaza, la cual ha provocado una crisis humanitaria sin precedentes, con un saldo de más de 64.600 palestinos asesinados y 163.300 heridos en casi dos años.

Condena unánime del mundo árabe a la agresión israelí en la capital de Qatar

El movimiento Hamás confirmó que los líderes negociadores de su delegación resultaron ilesos, pero cinco miembros de menor rango fueron asesinados en el ataque israelí.


Organizaciones y líderes del mundo árabe condenaron este martes la ofensiva israelí contra edificios residenciales en Doha, Qatar, donde se encontraban varios integrantes del buró político de Hamás, el mismo día en que el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció que Tel Aviv aceptó la última propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, para establecer un alto al fuego en Gaza.

Tras el ataque, el movimiento Hamás confirmó que los líderes negociadores de su delegación resultaron ilesos. Sin embargo, informaron el asesinato de cinco de sus miembros, incluido el hijo del jefe exiliado del grupo en Gaza, Jalil al-Haya. Por su parte, el Ministerio del Interior de Qatar reportó el asesinato de un miembro de las Fuerzas de Seguridad Interna del país.

Diversos líderes describieron el ataque con términos como “criminal y peligroso”, “una agresión cobarde” y “un hecho sumamente grave”.

El portavoz del Ministerio de Exteriores qatarí, Majed al Ansari, calificó la acción como un “ataque criminal” y una “violación flagrante de las leyes y normas internacionales”, además de una “seria amenaza para la seguridad de los ciudadanos y residentes del país”.

Por su parte, el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, denunció el bombardeo israelí en Doha como una “violación inaceptable de la soberanía qatarí”. Su vocero, Yamal Rushdi, expresó que la organización respalda plenamente a Qatar y cualquier medida que adopte para proteger “su soberanía e integridad”.

Egipto, que junto con Qatar actúa como mediador entre Israel y Hamás para alcanzar una tregua, manifestó su “total solidaridad” con el emirato y calificó la ofensiva como “un precedente alarmante” y un “acto inadmisible”.

Otro de los países que también se unió a las muestras de apoyo fue Arabia Saudita. Según la agencia oficial SPA, el príncipe heredero y primer ministro, Mohamed bin Salmán, se comunicó con el emir Tamim al Thani, a quien le transmitió su “respaldo absoluto” y condenó el “grave ataque israelí” contra un “Estado hermano”.

Emiratos Árabes Unidos, pese a sus vínculos históricamente tensos con Qatar, también se pronunció en contra de la acción militar. Su canciller, Abdullah bin Zayed, instó a la comunidad internacional —y en particular al Consejo de Seguridad de la ONU— a “cumplir con sus obligaciones legales y morales para frenar a Israel, detener estas acciones bárbaras y evitar consecuencias de extrema gravedad”.

El presidente de Líbano, Joseph Aoun, país que sufre bombardeos casi a diarios por parte de Israel, denunció que la agresión contra Doha se suma a una serie de acciones previas emprendidas por el Estado israelí, “lo que demuestra su insistencia en socavar todos los esfuerzos realizados para lograr la estabilidad y seguridad en los países de la región”.

En la misma línea, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Türkiye señaló que, al atacar a una delegación negociadora de Hamás en medio de las conversaciones para un alto al fuego, Israel demuestra que su propósito “no es alcanzar la paz, sino prolongar la guerra”.

La nota de condena subrayó además que, con esta acción, “Israel ha añadido a Qatar, que hace de intermediario en las negociaciones, a la lista de países de la región a los que ataca”.

Siria e Irak también rechazaron el bombardeo y tacharon las acciones como una amenaza directa para la seguridad regional.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, lo describió como “un acto extremadamente peligroso y criminal” y advirtió que constituye “una señal de los riesgos que acarrea la inacción de la comunidad internacional frente a las agresiones del régimen sionista tanto en Palestina ocupada como en Asia Occidental”.

Los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Teherán, se expresaron en términos similares y consideraron el ataque como una “advertencia para todos los países árabes e islámicos”.

Mahdi al Mashat, presidente del Consejo Político Supremo de Yemen, fue aún más lejos al responsabilizar directamente a Estados Unidos, acusándolo de ser “cómplice de los crímenes de la entidad sionista”, según declaraciones recogidas por la agencia de noticias Saba.

Fuente: Telesur