La migración record provoca a diario la acumulación de cadáveres en el condado de Maverick, una
comunidad fronteriza de Texas con México. The Washington Post detalló que la mayoría de las víctimas se
ahogan al intentar cruzar el río Bravo, mientras muchos otros mueren deshidratados al atravesar las
desoladas tierras del estado. Los rescates de la Patrulla Fronteriza estadounidense ascendieron a 37.323 en
2023, mientras en 2019 habían socorrido a 2.920 personas. Los rescatistas se quedaron sin bolsas para
cadáveres ni lugares de sepultura. “La forma tosca y desorganizada con la que a menudo identifican y
almacenan los restos aumenta la ‘indignidad’ de las muertes y agrava la angustia de los familiares, que
pueden esperar meses o incluso años hasta saber el destino de sus seres queridos”, destacó el diario.