Palestina. Entrevista a la histórica guerrillera palestina Lheila Khaled: «El 7 de octubre representó el inicio de la liberación»
A principios de 2025, un colectivo compuesto por voluntarias y
voluntarios de diversos territorios del estado español pudieron
entrevistarse con la líder del Frente Popular para la Liberación de
Palestina que da nombre a esta Brigada: Leila Khaled.
La histórica guerrillera palestina de 80 años de edad reflexiona en
exclusiva sobre el genocidio, la resistencia, el presente y el futuro de
palestina en una extensa entrevista publicada en tres partes en
exclusiva para Canal Red. (Nosotros la publicamos completa en esta entrega)
-Sería genial comenzar hablando contigo sobre los eventos del
último año. Estamos presenciando un genocidio flagrante, del
cual toda la humanidad es testigo y podemos afirmar que es
evidente, ya que tanto los pueblos occidentales como los árabes
ven diariamente, de manera clara, las masacres perpetradas por
el sionismo israelí. En una entrevista previa, mencionaste que el 7 de octubre marcó el inicio de la liberación palestina. ¿Qué significa para ti la liberación palestina? ¿Cómo la defines?
-El 7 de octubre marcó una nueva etapa en la historia del movimiento
nacional palestino. No fue una operación militar común, sino un
verdadero punto de inflexión. Desde una perspectiva militar, el
despliegue de 3,000 combatientes en una acción simultánea no tiene
precedentes. Lo que ocurrió ese día fue una declaración clara al
mundo entero de que el pueblo palestino vive bajo ocupación y que ha
llegado el momento de iniciar su proceso de liberación. Así es como yo
entiendo el 7 de octubre. Este evento tuvo un impacto y una
resonancia global. La masacre aún no había comenzado, pero la
respuesta vino después en forma de genocidio. Este es un conflicto
histórico. El pueblo palestino lleva cien años luchando por su libertad e
independencia, pasando por distintas etapas a lo largo de su historia.
No fuimos los primeros en tomar las armas y luchar. Partimos de la
premisa de que la liberación no puede lograrse mediante
negociaciones ni por ninguna otra vía que no sea la lucha armada. Y
esto no es un invento palestino. A lo largo de la historia, numerosos
pueblos han utilizado este medio para alcanzar su independencia,
logrando derrotar a sus colonizadores en diferentes momentos. En
este contexto, el 7 de octubre representó el inicio de una nueva fase,
el inicio de la liberación. Desde el punto de vista estratégico, la acción
militar de ese día marcó un hito. Un grupo de 3,000 combatientes logró
ingresar a una base militar israelí, situada dentro de un asentamiento,
sin enfrentar resistencia significativa. Este hecho amplificó la visibilidad
internacional de la causa palestina. El 7 de octubre fue el resultado de
décadas de lucha del pueblo palestino y del movimiento nacional
palestino, con todas sus ideologías y corrientes de pensamiento.
¿Cuál era el objetivo de esta acción? Desde el inicio, sacudió los
cimientos de nuestro enemigo, que ocupa nuestra tierra bajo un
régimen colonial y de reemplazo poblacional. Cuando hablamos de
esta ocupación, nos referimos a un fenómeno distinto a cualquier otro
en la historia. Por eso consideramos el 7 de octubre como la
culminación de la lucha acumulada del pueblo palestino a lo largo de
todas sus fases. No ocurrió por casualidad, sino que era una
necesidad para la liberación.El pueblo palestino ha resistido desde
1917, cuando se emitió la Declaración Balfour, que prometía un hogar
nacional para los judíos en Palestina. Pero esta no fue una
colonización convencional, en la que ejércitos ocupan territorios, como
se ha visto en la historia. Por eso tiene una importancia especial en la
vida del pueblo palestino. Ahora, hablemos de los resultados hasta el
momento. En primer lugar, esta batalla ya lleva un año y dos meses.
[la entrevista se realizó a finales de 2024]. En este proceso, el
enemigo, sus aliados y sus patrocinadores, especialmente Estados
Unidos, han jugado un papel fundamental. Por primera vez en nuestra
historia con el enemigo sionista en Palestina, la ocupación no se limita
solo a una administración militar y a un pueblo sometido. Es un
fenómeno mucho más amplio y complejo. Las masacres comenzaron
en 1948. Sin embargo, el pueblo palestino ha estado resistiendo desde
1917, enfrentándose a la Declaración Balfour y a la migración sionista.
Sin entrar en demasiados detalles, el 7 de octubre quedará registrado
como un momento clave en esta lucha histórica, reafirmando que la
resistencia palestina sigue vigente y no ha cesado en su objetivo de
alcanzar la libertad.

–¿Consideras que el precio que está pagando el pueblo palestino
es demasiado alto? Con tantas víctimas, ¿dirías que esta
consecuencia era previsible y que se estaba preparado para
asumirla? ¿O crees que ahora el pueblo palestino es simplemente
una víctima? ¿Es este precio necesario?
-El conflicto con el enemigo siempre ha tenido víctimas. Siempre.
Somos víctimas del desplazamiento, ya que no todos los palestinos
están en su tierra. Somos el resultado de una Nakba continua, que
sigue vigente desde 1948. El pueblo palestino continúa luchando y
enfrentando todos los desafíos porque no tenemos otra opción. No hay
alternativa para quienes aún viven en campos de refugiados. La
ocupación militar sigue presente en Palestina, y todo el pueblo
palestino sufre las consecuencias de una Nakba que aún no ha
terminado. ¿Estamos pagando un precio? Sí, somos conscientes de
que el costo es alto. Las cárceles están llenas. Este no es un
fenómeno reciente. No comenzó en 1967, sino mucho antes, durante
el mandato británico en Palestina. Y este precio lo asumimos
voluntariamente, porque no tenemos otra opción más que ganar.
Mientras el enemigo permanezca en nuestra tierra debemos
enfrentarlo. Sin embargo, esta vez el costo ha sido aún mayor. La
ocupación ha atacado a nuestro pueblo con una brutalidad sin
precedentes. No es la primera guerra en nuestra tierra; desde 2008,
hemos enfrentado seis ofensivas. A lo largo de todos estos años, el
pueblo palestino ha resistido. Por eso, el 7 de octubre fue un
acontecimiento que sorprendió positivamente. Sabíamos que
pagaríamos un precio, pero, para ser honestos, no esperábamos que
fuera con la sangre de nuestros niños, mujeres y pueblo. A pesar de
todo, el pueblo palestino sigue apoyando la resistencia, incluso dentro
de Gaza. La gente está cansada, sí, pero no ha expresado su rechazo
a la lucha. Por lo tanto, comprendemos que este camino exige
grandes sacrificios. La historia ha demostrado que la liberación de las
naciones solo ocurre de esta manera.
-Los medios de comunicación han centrado su atención
exclusivamente en los rehenes en Gaza y, en muchos casos, en
Hamás, sin considerar que lo ocurrido el 7 de octubre fue un acto
de resistencia, tal como tú lo describiste anteriormente. ¿Cuál es
tu postura política sobre este enfoque?
-El enfoque principal se ha centrado en Hamás. La falacia del Estado
ocupante es que afirma estar en contra de una organización, cuando
en realidad está en contra del pueblo palestino. Quienes luchan,
independientemente de la facción a la que pertenezcan, son parte del
pueblo palestino. Ellos intentan reescribir la historia según sus propios
intereses y deseos, con el objetivo de cambiar la narrativa. Sin
embargo, sabemos que la resistencia forma parte esencial del pueblo
palestino. Facciones como Hamás, la Yihad Islámica o el Frente
Popular han recurrido a las armas en el pasado y siguen haciéndolo
hoy. Por ello, es comprensible que los medios occidentales insistan en
que Israel, al que llamamos el «Estado ilegítimo», fue creado por una
resolución de la ONU. Sin embargo, debemos remitirnos a la historia
para recordar que Israel no es un Estado común. Israel forma parte del
movimiento sionista, un proyecto apoyado por Occidente, con todo su
sistema y protegido por resoluciones de la ONU. Esta es una tragedia
real para nosotros como pueblo, pues se nos presenta solo una parte
de la historia: la existencia de Israel como Estado. Mientras tanto, los
palestinos somos clasificados únicamente como refugiados que
necesitan ayuda humanitaria, como si nuestra situación fuera
simplemente una crisis humanitaria, y no la lucha de un pueblo que
demanda sus derechos y su regreso a su tierra. Nos niegan el derecho
al retorno, pero nosotros afirmamos que esta es una lucha por la
libertad, la independencia y por nuestra tierra.
-Se afirma que el Mossad tenía conocimiento previo del ataque del
7 de octubre y optó por permitir que ocurriera.
-El Mossad miente, al igual que todos sus líderes. Mienten para dar la
impresión de que estaban informados y preparados. Desde el primer
día, Netanyahu declaró la guerra y luego acusó a los servicios de
seguridad de negligencia. Pero, ¿acaso el Mossad no forma parte de
esos mismos servicios de seguridad? Quieren atribuirse méritos.
Creen que Palestina les pertenece y quieren hacer creer que están
defendiendo su tierra. Pero, ¿es así? Sí afirman que están
defendiendo su tierra, significa que reconocen haber oprimido a un
pueblo y haber sido ocupantes. Entonces, ¿por qué les sorprende que
haya una respuesta? ¿Cómo pueden hacer tal afirmación? Hoy en día,
con la tecnología y las redes sociales, los secretos son escasos.
Todos pueden ver lo que ocurre a través de sus teléfonos. Por lo tanto,
están mintiendo. Ahora han formado un comité para investigar quién
es el responsable. Netanyahu, a pesar de su posición como primer
ministro, no ha asumido ninguna responsabilidad. Acusa a otros y se
exculpa. Pero si realmente fuera inocente, ¿por qué movilizó a su
ejército? ¿Por qué declaró la guerra? ¿Con qué propósito?

–No queremos seguir hablando sobre el 7 de octubre, ya que
creemos que lo has dejado claro. Sin embargo, antes de cambiar
de tema, una última pregunta: En el último año, hemos sido
testigos de manifestaciones en Israel en protesta por la guerra.
Sabemos que un alto porcentaje de la sociedad israelí respalda el
proyecto sionista y apoya la ocupación. Esta parte de la sociedad
está en contra de la existencia del pueblo palestino e incluso del
concepto de dos Estados. En Occidente, algunos creen que hay
jóvenes progresistas, incluso comunistas y anarquistas
protestando en Tel Aviv contra la guerra, y su mensaje tiene un
gran impacto en la juventud occidental. ¿Qué mensaje tienes para
ellos sobre la realidad de la juventud israelí y su oposición al
genocidio?
-Las manifestaciones en Israel comenzaron antes del 7 de octubre, en
protesta contra una reforma judicial impulsada por el gobierno, que
buscaba darle a Netanyahu un mayor control sobre el sistema judicial
del país. Inicialmente, las protestas se dirigían contra Netanyahu, pero
después del 7 de octubre cambiaron de enfoque. Su lema principal
pasó a centrarse en la cuestión de los rehenes, en lugar de exigir el fin
de la guerra. Este no es un pueblo, sino una sociedad heterogénea
que se encuentra en nuestra tierra bajo el nombre de «Estado de
Israel». Por eso, el 7 de octubre reveló verdades que el mundo
desconocía hasta ese momento. Ahora, el mundo sabe cuál es el
origen de este conflicto y por qué persiste. No se trata solo de un
conflicto con los palestinos, sino contra toda la nación árabe. Desde
1948, hemos sido testigos de numerosas guerras con Egipto, Siria,
Jordania y otros países. ¿Por qué? Porque el proyecto sionista tiene
como objetivo principal el establecimiento del Estado de Israel, un
objetivo que ya se ha alcanzado. El otro proyecto es que Netanyahu
se atreva a decir que va a cambiar el Medio Oriente mientras está
hundido en Gaza, y su ejército está atrapado allí. Por primera vez en la
historia de Israel, esta entidad ha pedido protección, solicitándola a
Estados Unidos, que respondió enviando barcos y equipo al Medio
Oriente. Pero la cuestión no radica solo en esto. Ahora, las verdades
son más claras y lógicas, incluso para este mundo que nos negó y nos
trató solo como refugiados, mientras seguimos bajo ocupación. Hoy,
todo está claro. Sabemos que esto es un genocidio, y el genocidio, por
definición, es el exterminio de un pueblo entero, algo que los israelíes
están llevando a cabo. Esto constituye un crimen de guerra. Sin
embargo, hasta ahora, Israel no ha sido castigado por todas las
masacres cometidas a lo largo de nuestra historia. Por ello, ahora se
alza con más fuerza la voz mundial que denuncia este genocidio,
exigiendo que Israel sea castigado. La presión sobre los tribunales
internacionales para que tomen una decisión es creciente. Es
lamentable que, en 2004, la Corte Internacional de Justicia ya
determinara que la ocupación, los asentamientos y el muro son
ilegales. En este contexto, la Corte Penal Internacional debería
basarse en esta decisión, ya que la ocupación es ilegítima e ilegal
desde el principio, y viola el derecho internacional. No quiero entrar en
otros temas, pero me pregunto: ¿quién definió el derecho
internacional? Los países que ganaron la Segunda Guerra Mundial lo
establecieron, pero ¿quién lo aplica? Nadie lo hace. Por eso, Israel se
considera por encima del derecho internacional.
-Hablemos de Palestina, de la Palestina histórica, como
mencionaste al hablar de los orígenes de la causa. Actualmente,
algunos países como España y Noruega intentan reconocer al
Estado de Palestina, y creen que esa es la solución. Se
comunican, por ejemplo, con la Autoridad Palestina, que parece
estar a favor de la solución de dos Estados, según las noticias.
¿Qué opinas de esta iniciativa, de que reconozcan al Estado de
Palestina? ¿Estás a favor de la solución de dos Estados? Existen
muchas soluciones y enfoques diferentes. ¿Qué es lo que
realmente quiere el pueblo palestino? Esa es la gran pregunta. A
partir de ahí, podemos hablar de los proyectos existentes.
-Existen muchas soluciones y enfoques diferentes. ¿Qué es lo que
realmente quiere el pueblo palestino? Esa es la gran pregunta. A
partir de ahí, podemos hablar de los proyectos existentes.
El pueblo palestino quiere regresar a su tierra, es su derecho, para
poder decidir su destino en su tierra. Ningún pueblo puede decidir su
destino estando fuera de su territorio. Una gran parte del pueblo
palestino está en el exilio. Estamos estableciendo un estado, y al final
se establecerá un Estado. Desde el principio, nosotros no estamos a
favor de la solución de dos estados. Yo represento a la Organización
del Frente Popular para la Liberación de Palestina, y nuestro nombre
refleja nuestra identidad. El Frente Popular para la Liberación de
Palestina quiere la liberación de Palestina. Por eso este es el nombre:
liberación de Palestina. Cualquier proyecto que se nos presente que
no sea este, lo rechazamos. Lamentablemente, después de la intifada
de 1987, un sector del pueblo palestino aprovechó el momento y
presentó una gran concesión en los acuerdos de Oslo. Antes de eso,
delegaciones de Madrid y Washington iban y venían. Pero la idea
principal y el objetivo es la liberación de Palestina. Siempre surge la
pregunta: ¿qué hacer con los judíos? No queremos hacerles nada.
Siempre digo que hacen la pregunta equivocada. ¿Acaso no es
nuestro derecho regresar y estar en nuestra patria? Hay una
resolución emitida por las Naciones Unidas llamada 194, que
establece el regreso de los refugiados a sus hogares y la recuperación
de sus propiedades como condición para aprobar que Israel sea
miembro de las Naciones Unidas. Las Naciones Unidas aceptaron
esto, aceptaron reconocer a Israel como una entidad para los judíos,
como un hogar nacional para ellos, repartieron la tierra como quisieron
y dijeron que serían dos estados. Eso es lo que establece la resolución
181 adoptada por las Naciones Unidas, la división de Palestina en dos
estados: un estado judío y un estado árabe, pero no dijeron palestino.
Por eso se basan en este argumento, diciendo: ¿por qué se establece
un estado y no el otro? No se estableció el estado palestino y fue
ocupado por Israel en 1967, anexando más tierras. Sabemos de este
proyecto, porque como expresé antes sobre la ocupación, no es una
ocupación militar normal, como las de antes, donde simplemente
ocupaban. Europa siempre fue la que colonizó el mundo. Por eso
decimos que esta tierra se llama Palestina en la historia, en la
geografía y en la existencia, como una existencia humana. Ahora
estas cuestiones empiezan a aclararse un poco. Algunos dicen que
estamos en contra de la ocupación de las tierras ocupadas en 1967.
Bien, ¿y qué pasa con las tierras ocupadas antes de eso? ¿Qué
opinan de ellas? Por eso no estamos a favor de ninguna solución que
se presente ni de ningún acuerdo. Cualquier acuerdo que se quiera
hacer respecto al pueblo palestino y su causa, si no mantiene nuestro
derecho a existir en nuestra tierra, a regresar a ella, y esto afecta a los
refugiados, y al mismo tiempo establece un sistema político para
nosotros y para aquellos que quieran quedarse, mientras que aquellos
que no quieran quedarse pueden regresar a su país, al país de donde
vinieron. Por eso ahora estamos viendo que muchos israelíes van a
las embajadas para obtener la ciudadanía de sus abuelos, padres o
algún pariente. Porque vinieron en diferentes períodos, no vinieron
juntos, sino de muchos países. Quieren obtener una respuesta de
nosotros: ¿por qué no les preguntan a ellos? ¿Por qué nos preguntan
a nosotros? Nuestra respuesta a su pregunta sobre qué vamos a
hacer con los judíos es clara: no queremos hacerles nada. Queremos
liberar nuestra tierra y regresar a ella. Y esto no les gusta, nos dicen
que no aceptamos acuerdos y, por eso, quieren pelear con nosotros.
Estas son ecuaciones naturales. Donde haya ocupación, habrá
resistencia. Esto ha estado presente a lo largo de toda la historia. No
inventamos la lucha armada. ¿Qué decimos de Vietnam? ¿De
Argelia? ¿De Sudáfrica? ¿De los países de América Latina? Estas
revoluciones ocurrieron en esos países, ¿para qué? Para la libertad de
su pueblo. Nosotros también; no somos diferentes en este asunto. Por
lo tanto, hay una distorsión deliberada en los términos, hecha
intencionadamente para beneficiar al ente sionista, no al pueblo
palestino. La pregunta sobre el Holocausto en Europa no debe
dirigirse a nosotros. No fuimos nosotros, los europeos fueron los que
lo hicieron, no nosotros. Los judíos vinieron a nosotros y los recibimos.
Cuando emigraron en esa etapa, los recibimos. Existen videos aún
disponibles que pueden ver, que muestran cómo llegaron en barcos y
cómo los palestinos los ayudaron. ¿Por qué vinieron? Porque
estábamos en Palestina bajo el colonialismo británico, y les facilitó
esta misión. Luego, se convirtieron en bandas, nos traicionaron y nos
sacaron de nuestro país. No a los dos estados, como se dice «un
derecho que se usa para un mal propósito. no, es un derecho”, nadie
nos otorga nuestro derecho, somos nosotros quienes lo arrebatamos.
Y nuestro derecho es regresar, y esa es la clave de la solución. No
hay ninguna solución que pueda avanzar, como los acuerdos de Oslo,
la «oferta del siglo» y otros. Todos son proyectos inútiles, al contrario,
son proyectos del lado enemigo del pueblo, sus derechos y sus
sueños de libertad.
-No voy a preguntar sobre tu opinión en relación con el acuerdo de
Oslo, porque ya es de sobra conocida. Sin embargo, la cuestión
de la solución de los dos estados es relevante ahora, ya que este
año algunos países han comenzado a reconocer al Estado de
Palestina. Al mismo tiempo, siguen enviando armas al Estado
ocupante. Argumentan que si se reconoce, se podrán obtener
más derechos. Este punto me gustaría que se conociera y se
discutiera. La segunda cuestión es la siguiente: en entrevistas
anteriores, mencionaste la hipocresía árabe en la lucha palestina.
¿A qué te refieres exactamente con la hipocresía árabe?»
-Los países árabes han normalizado sus relaciones con Israel. Utilizan
la causa palestina como una excusa. Dicen: ‘Estamos con el pueblo
palestino, ayudamos al pueblo palestino, y debe tener su propio
estado…’ Hablan de eso, y ahora promueven la solución de los dos
estados. Sin embargo, existe una diferencia entre crear un estado en
una parte liberada de nuestra tierra, como ocurrió en Gaza, donde los
israelíes tuvieron que salir porque sentían que ese lugar se había
convertido en un ‘nido de avispas’, como lo dijo Isaac Rabin. No
quieren que esa situación se repita en el resto de Palestina. Lo que
buscan es destruirnos. Estamos viviendo lo que se llama genocidio. Es
una limpieza étnica, no solo un genocidio, sino un asesinato
sistemático para exterminar a un pueblo. Nos ven como una raza no
semítica que debe morir, nosotros y los demás. Y aquellos que luchan
contra el antisemitismo han sido testigos de lo que ha ocurrido, como
en Ámsterdam. [se refiere a los choques contra los hinchas del club
israelí Maccabi] Pero esto ha estado presente desde el principio, por lo
que no debemos temer a los términos del enemigo. Ahora no solo
hablan de ocupación, sino también de genocidio, y lo vemos reflejado
en los carteles de las manifestaciones. La palabra ‘apartheid’ también
parece molestar a Israel. Actualmente, existe una semana dedicada a
la lucha contra el apartheid israelí sionista. En el tercer mes del año,
durante la primera semana de marzo, se celebran estos días de
protesta contra el apartheid. Este estado ha sido caracterizado por dos
términos: apartheid y genocidio, combinados.
–La causa palestina se ha hecho conocida en las calles
occidentales y árabes. No hay nadie que no lea, no hay nadie que
no apoye a Palestina, nadie dice que no es genocidio. Pero en
Europa, en Francia o Alemania, se ha perseguido a estos
eslóganes. Cundía o el miedo a que la gente salga a la calle y
hable sobre lo que está sucediendo. Hoy intentan hacer que la
frase ‘del río al mar’ sea una frase terrorista o una frase
antisemita. ¿Qué significa para ti la frase ‘del río al mar’? ¿Y qué
tan importante es?
-Estamos hablando de la Palestina histórica. Es así, desde el río hasta
el mar. Está en los documentos religiosos. No existe algo llamado
‘Israel’. Incluso en los documentos, no existía ‘Israel’. Existía Palestina.
En la Biblia es Palestina, en el Corán es Palestina, en la Torá es
Palestina. ¿Cómo ocurrió esto? No hablamos desde el punto de vista
histórico. ¿Qué pasó? Pero queremos decir, ¿qué hicieron los árabes
en todas nuestras guerras con ellos? Nada. Por el contrario,
entregaron Palestina. ¿Qué eran antes? No eran países, estaban
divididos. Después del gobierno otomano, por lo tanto, estaban
vinculados al colonialismo. Ya sea el inglés o el francés, ocuparon
toda la región. La dibujaron a su medida. Solo para dividir a los
árabes. Y levantaron eslóganes con la causa palestina. Pero no vimos
acción. Lo más peligroso ahora es que están normalizando las
relaciones. Seis países han normalizado relaciones con Israel. Arabia
Saudita está esperando que termine la guerra para firmar su acuerdo.
Tal vez esta guerra les impida firmar. Tal vez sientan un peligro mayor
para ellos. Pero hasta ahora no sentían peligro. Lo vimos en la Liga
Árabe. ¿Qué decisiones tomaron? Algo vergonzoso. Esta es nuestra
historia con ellos. Notamos que en los lugares donde los palestinos
son atacados, ningún país los defendió. Los países árabes, algunos ya
han normalizado relaciones y otros no. Todos están en el mismo
bando.
–¿Dónde está el papel de la Autoridad Palestina en todo esto?
-La Autoridad Palestina y los países árabes están al tanto del ente
sionista. Ellos saben cuál es el objetivo. Hoy han comenzado en
Palestina, mañana continuarán en otro país. Y el mismo Netanyahu
sale al público con un mapa y lo señala. Oslo es un punto de inflexión
en contra de la causa del pueblo palestino, y aquellos que firmaron el
acuerdo son parte de la dirección del pueblo palestino,
específicamente son parte de la dirección de la Organización para la
Liberación de Palestina. Aprovecharon la primera intifada para firmar
este acuerdo, que es un acuerdo de principios, no se parece al
acuerdo de Camp David, que contiene pasos prácticos, o al acuerdo
de Wadi Araba, que tiene otros aspectos. El acuerdo de Oslo abrió un
puente para que los árabes normalizarán relaciones con Israel, y este
fue el primer resultado del acuerdo. Pero hubo resultados catastróficos
en el terreno. Al principio decían que Israel había violado el acuerdo
de Oslo, pero este acuerdo no habla de la retirada israelí de los
territorios ocupados, en los cuales el mundo reconoció al menos la
retirada de estos territorios ocupados. El acuerdo no habla de este
asunto. El acuerdo no habla de los derechos del pueblo palestino de
regresar. Y esto se confirmó con la resolución de la ONU 194, que
establece el derecho al retorno de los refugiados, y en base a esto se
creó la UNRWA como organismo de la ONU para ayudar a los
palestinos con asistencia humanitaria y empleo. Por lo tanto, el
acuerdo tiene como objetivo terminar con la Organización para la
Liberación de Palestina, y sustituirla por la Autoridad Palestina, y esto
ocurrió en el terreno. La Organización para la Liberación de Palestina
se convirtió en un nombre, utilizado solo para firmar acuerdos, y el
mundo aceptó esto. Desafortunadamente, este acuerdo no habló
sobre los asentamientos. Quien quiera firmar un acuerdo con un
enemigo debe tratar sus problemas. ¿Cuál es la causa palestina? Es
un asunto de tierras y de pueblo. La tierra, ¿quién la controla?, y el
pueblo, ¿dónde está el derecho de los refugiados de regresar? Hay
más de 10 millones de refugiados palestinos fuera de Palestina, sin
contar a los refugiados dentro de Palestina. No hablaron sobre el tema
del agua, ni los asentamientos, ni los derechos del pueblo palestino,
entonces, ¿de qué hablaron? Hablaron de un acuerdo de principios.
Cuando fueron a firmar el acuerdo en la Casa Blanca, después de las
negociaciones en Oslo entre los negociadores palestinos y los
negociadores israelíes, y esto fue de espaldas al pueblo palestino. El
movimiento nacional se debilitó con este acuerdo, hubo divisiones
dentro del movimiento nacional palestino. Algunos apoyaron el
acuerdo, como el movimiento Fatah, y esto hizo que Fatah se
convirtiera en fragmentos, ya no sería el Fatah que llevaba armas y
luchaba, etc. Quien haya leído el acuerdo encontrará que es un
lenguaje general. Yo lo leí diez veces, si no más, porque cada vez
descubro algo. No hay nada práctico en el terreno. Ni agua, ni
asentamientos, ni confiscación de tierras, ni Jerusalén, nada de eso.
Por eso hicieron acuerdos de seguridad, y ese era el propósito de este
acuerdo. Hacer que la Autoridad Palestina estuviera en manos de los
israelíes para enfrentarse al pueblo palestino si intentaba resistir. Y
esto es lo que estamos presenciando con la coordinación de
seguridad. Trajeron a Dayton para decir que querían crear al «nuevo
palestino», es decir, al nuevo palestino que no resiste, sino que está en
contra de la resistencia. Y se cambiaron los eslóganes del combate
armado a la resistencia pacífica. ¿Qué significa la resistencia pacífica?
Nunca hemos oído que ningún país se haya liberado solo a través de
manifestaciones. Bueno, las manifestaciones son importantes, es la
expresión del pueblo sobre sus sueños y esperanzas de libertad. Por
eso, esto abrió una gran puerta para que los árabes normalizaran sus
relaciones con Israel. Emiratos, Bahréin, Arabia Saudita, Marruecos,
Sudán, todos estos países normalizaron sus relaciones en un año, a lo
que llaman el acuerdo Abrahamiano. Estos países no firmaron
acuerdos detallados, sino que firmaron la normalización con Israel.
Cuando querían poner las cláusulas del acuerdo de manera legal,
Israel trajo al hombre más importante en leyes, que es judío, pero
dejando eso de lado, su nombre es Yoel Zinger, uno de los abogados
más famosos en derecho internacional. Él vino a Tel Aviv y le preguntó
a Isaac Rabin, ¿qué quieren de este acuerdo? Él le respondió: Lo
queremos ambiguo, cada párrafo debe ser ambiguo y debe poder ser
interpretado de muchas maneras, lo que significa que cada persona lo
interpretará como quiera, y aquí se refiere a los palestinos. Yoel Zinger
hizo una pregunta, ¿existe un estado palestino? Le respondió que no,
¿hay una retirada israelí? No. Y ajustó el acuerdo de Oslo sobre esta
base, y les dijo que podían firmar acuerdos secundarios después de
firmar el acuerdo de Oslo primero. Y eso fue lo que ocurrió. Por lo
tanto, Israel no respeta la firma de ese acuerdo ni nada. De hecho, los
asentamientos aumentaron, la demolición de casas aumentó en
Cisjordania. Están ahí, y pronto serán un millón de colonos en los
asentamientos de Cisjordania. La situación dentro de Cisjordania está
completamente controlada por los aparatos de seguridad, pero a pesar
de eso, descubrieron que la situación no era como la querían, se
preguntan por qué hay resistencia, por qué han surgido nuevas
brigadas de resistencia después de Oslo, como la brigada de Jenin, la
brigada de Tulkarem, la brigada de Jericó, la brigada de Nablus y
otras. Todo esto demuestra que el pueblo palestino resiste cualquier
proyecto que no le otorgue sus derechos. No hay ningún proyecto
excepto uno, que es el proyecto de la lucha armada, el camino más
corto para que los pueblos logren su libertad y es el mejor camino que
elige un pueblo para la libertad de su tierra y la recuperación de sus
derechos.
-Hablaste de los refugiados palestinos en el exterior, y la
importancia de su lucha al salir a manifestarse, y de que las
manifestaciones no serán la única solución para liberar Palestina,
es necesaria también la lucha armada para la liberación. Pero las
manifestaciones también son importantes, especialmente para
los refugiados que se manifiestan por el derecho al regreso y
otros asuntos. Recientemente ha surgido una nueva generación
con una nueva conciencia, nacida en el extranjero, que está
liderando las manifestaciones y habla sobre la lucha armada, y la
vemos en las manifestaciones en el liderazgo. Y de esta
generación están las mujeres, las palestinas en el extranjero, en
la diáspora. ¿Has visto estas manifestaciones? ¿Qué opinas de la
importancia de las manifestaciones en el exterior, especialmente
las lideradas por mujeres?
-El 7 de octubre trajo consigo un cambio significativo en las conciencias
de los pueblos del mundo. Por primera vez, se escucharon
manifestaciones por Palestina en lugares tan lejanos como Tailandia, y
la bandera palestina ondeó en todo el mundo. Nunca antes se había
visto una muestra de solidaridad global de esta magnitud. En esas
manifestaciones, se observó a personas portando el kufiya y saliendo
a las calles a pesar de las leyes que intentan prohibir esta expresión
de apoyo. Los jóvenes han desafiado estas leyes, mostrando su
firmeza y determinación. Uno de los logros más importantes del 7 de
octubre fue precisamente este: dejó claro, de manera rotunda, quién
está con el pueblo palestino y quién está con el ocupante, a nivel
global. Un fenómeno destacado de este despertar fue la llamada
“Intifada de las universidades”. En universidades de renombre como
Harvard y Yale, estudiantes de diversas disciplinas —historia,
sociología, psicología, ciencias políticas— comenzaron a cuestionar el
status quo y a involucrarse en la lucha. Estos centros académicos, que
preparan a las futuras generaciones para asumir roles de poder, se
han convertido en campos de confrontación ideológica. Así, el 7 de
octubre permitió ver de manera clara quién está con el pueblo
palestino y quién está con el ente ocupante. Este momento histórico
también requiere que vayamos al mundo para explicar detalladamente
nuestros derechos. El ocupante debe ser señalado como lo que es: un
criminal de guerra que comete genocidio, entre otros crímenes. En las
manifestaciones recientes, hemos visto surgir nuevos eslóganes que
antes no se alzaban. En las guerras pasadas, se solían escuchar
consignas como «¡Detengan la guerra!». Sin embargo, ahora se
escuchan gritos como «¡Detengan el genocidio!» y «¡Detengan el
racismo y el apartheid!», lo que muestra un cambio en la percepción
global sobre el conflicto. Esto marca un llamado claro a enfrentar a
Estados Unidos, al movimiento sionista y a los regímenes árabes
reaccionarios, todos agrupados en un mismo campo. Frente a esto,
cualquier persona libre debe elegir: estar del lado del agresor o del
lado del pueblo resistente. El pueblo palestino ha demostrado su
determinación de resistir, y hemos visto una creciente solidaridad
mundial con su causa. Este proceso está impulsando la expansión de
nuevas formas de lucha, como el boicot (BDS), que, aunque ya existía
antes del 7 de octubre, ha ganado aún más fuerza en todo el mundo.
Este boicot es una herramienta que ya ha sido probada con éxito en la
lucha contra el apartheid en Sudáfrica, y hoy se está utilizando como
una arma clave en la lucha por la liberación de Palestina.
-Hablemos sobre la postura internacional. Sabemos que Sudáfrica
presentó una demanda contra Netanyahu, acusándolo de ser un
criminal de guerra, lo cual consideramos un paso importante, ya
que nadie se había atrevido a llamar a Netanyahu por su
verdadero nombre. ¿Qué opinas sobre la importancia de esta
demanda? ¿Y cuál crees que es su futuro?
Desde el 7 de octubre, el trato que ha recibido el pueblo palestino de
parte del mundo y las instituciones internacionales ha sido
notablemente falto de acción. Desde 1948, Palestina no ha sido
reconocida como un caso legítimo de un pueblo, pese a las
resoluciones en las Naciones Unidas a favor de los derechos
palestinos. La resolución 194, por ejemplo, estipula el retorno de los
refugiados a las casas de donde fueron expulsados por la fuerza, algo
que no ha sido atendido por las instituciones de la ONU. El Consejo de
Seguridad, a lo largo de 75 años de ocupación, ha fallado en hacer
cumplir sus propias resoluciones a favor del pueblo palestino. Aunque
se describe la ocupación como una agresión a otro pueblo y territorio,
no se ha hecho nada concreto para detenerla. Esto ha evidenciado la
caída moral del sistema internacional, que solo ha abordado la
cuestión palestina como un problema, sin darle la definición correcta.
Existe una doble moral en Occidente, que se jacta de defender valores
como la democracia, la libertad de expresión, los derechos de la mujer
y del niño, e incluso los derechos de la comunidad LGTB, pero
sabemos que estos valores no existen para nuestra región. La causa
palestina se distingue por su justicia y su fundamento ético. Esto
quedó reflejado en la forma en que la resistencia palestina, bajo el
liderazgo de Hamás, trató a los soldados israelíes que mantenía bajo
su custodia. La batalla actual es entre un pueblo y un ocupante
apoyado por sus colaboradores. En esta etapa, se evidencian cambios
sobre el terreno: ya no es solo Estados Unidos quien controla el
mundo; han surgido nuevos polos de poder, y este mundo no puede
permanecer bajo un dominio unipolar. Actualmente, existen cuatro
polos en el escenario global. ¿Qué representa BRICS? Aunque se
trata de una alianza económica, también constituye una forma de
contrapeso frente a la OTAN, no mediante armas ni con más bases
militares, sino a través de la economía. En este grupo están presentes
China, Rusia, India y, hasta cierto punto, Brasil. Son países
emergentes, distintos a las grandes potencias tradicionales como
Estados Unidos, Rusia, Francia o China. Ante este contexto, se
observa un colapso moral en relación con el pueblo palestino. Prueba
de ello es que, hace dos meses, el fiscal de la Corte Penal
Internacional pretendía emitir una orden de arresto contra Benjamin
Netanyahu y Yoav Gallant. Sin embargo, una delegación del Congreso
estadounidense se reunió con él para advertirle que no podía hacerlo.
El asunto se cerró y la decisión fue pospuesta. ¿La razón? Fue
presionado. Situaciones similares se observan también en la Corte
Internacional de Justicia. ¿Cómo es posible que, hasta ahora, no
hayan reconocido ninguna evidencia del genocidio? Todas las pruebas
han sido presentadas en la demanda interpuesta por Sudáfrica.
Cuando Sudáfrica habla de genocidio, se refiere a un crimen de
guerra. Nicaragua, por su parte, presentó una demanda contra
Alemania por el suministro de armamento a Israel y respaldó la
iniciativa sudafricana. Ningún país árabe hizo lo mismo. Cabe destacar
que algunos países árabes han firmado y son miembros del Estatuto
de la Corte Internacional de Justicia. ¿Dónde está la justicia cuando
hay niños que mueren de hambre? ¿Qué clase de corte aún no ha
examinado los videos? Pareciera que necesitan diez años para verlos
y concluir que se trata de un genocidio. Se argumenta que la palabra
«genocidio» es demasiado grave y que debe probarse la intención
deliberada, que Israel actuó con premeditación. ¿Esperan acaso que
Israel lo declare abiertamente? ¿Debaten en la corte si hubo intención
o si el genocidio ocurrió por accidente? Por supuesto que fue
premeditado: el genocidio del pueblo palestino se llevó a cabo con
intención. Por ello, incluso estas cortes están siendo presionadas para
evitar que lleguen a una conclusión definitiva. Y, sinceramente, creo
que no llegarán a tal decisión. No tengo confianza en estas
instituciones. En absoluto. No hay justicia. Dicen preocuparse por
nosotros, por la destrucción masiva, por nuestros hijos… pero todo
eso es mentira. Una gran mentira. Tal parece que habría que enviarles
tranquilizantes para que puedan dormir. ¿Qué clase de lógica es esa?
Lo ven todo: lo ven desde el espacio y nosotros lo vemos desde la
tierra. Ven la sangre que sigue derramándose. Pero solo hablan de los
rehenes. Es la primera vez en la historia que esta entidad pone el foco
en los rehenes. Y ahora, los rehenes están entre el pueblo palestino.
Creo que en algún momento de 2006 hubo tres rehenes del
Hezbolá. Pero todos conocemos el caso de Gilad Shalit.
Hezbolá levantó entonces el lema: “No dejaremos a nuestros
prisioneros”. En todas las negociaciones que se llevaron a cabo, la
parte israelí se negó a liberar a Samir Kuntar, a Yahya Skaf y a otros
detenidos. En respuesta, realizaron una operación, capturaron a
soldados israelíes y posteriormente los intercambiaron. Hoy, Israel ya
no está dispuesto a aceptar acuerdos que impliquen la liberación de
prisioneros. Actualmente tiene un gobierno de extrema derecha,
aunque en realidad todos los gobiernos anteriores también fueron
extremistas: son gobiernos de ocupación. Todos ellos han tratado al
pueblo palestino como si fuera un pueblo que merece ser asesinado,
encarcelado, torturado. Se les impusieron barreras para restringir su
movilidad, se les negó el acceso al agua. Todo esto se ha hecho
contra el pueblo palestino y, sin embargo, parece que a nadie le
importó. Hoy Israel se ha revelado como una carga para toda la
comunidad internacional, no solo para el pueblo palestino. Lo vemos
incluso en el comportamiento de sus ciudadanos en Europa. Hagamos
una comparación: en la guerra de Ucrania no vimos manifestaciones
masivas de apoyo. Hubo algunas, aquí y allá. Pero ¿cómo trató
Occidente a los refugiados ucranianos? No les ofrecieron tiendas de
campaña; los alojaron directamente en hoteles. Europa, por ejemplo,
se presenta como defensora de la democracia y de los derechos
humanos. Sin embargo, vimos claramente cómo trataron a los
ucranianos… y cómo históricamente nos han tratado a nosotros.
Ahora quieren resolver el asunto de Ucrania. Deben hacerlo. El hijo de
Donald Trump incluso le dijo a Zelenski: “Tu presupuesto disminuirá
cuando mi padre llegue a la presidencia”. Es decir, ya no recibirán más
armamento. También hay un movimiento creciente en las calles de
Estados Unidos en torno al apoyo económico y militar a Ucrania. Se
habla de que la dirigencia ucraniana roba fondos y vende armas
estadounidenses. La gente se pregunta por la efectividad de la
intervención de EE.UU en esta guerra entre Rusia y Ucrania, y por qué
deben pagar impuestos para financiarla. En cuanto a Palestina,
también surge la misma interrogante: ¿por qué se deben pagar
impuestos a un Estado que está cometiendo un genocidio contra otro
pueblo? Ahora estamos viviendo una fase de gestación, que dará
lugar a muchos eventos más adelante, cuando terminen los combates,
y no creo que terminen pronto.
¿Crees que esta guerra durará mucho tiempo?
-Se convertirá en una guerra de desgaste. Ya ha durado casi un año.
Pero no hablo de años, hablo de generaciones. Algunos análisis
políticos afirman que esta guerra se prolongará entre tres y cinco
años; otros dicen que durará solo unos meses, porque lo que estamos
presenciando es el principio del fin de Israel. Pero, ¿es posible destruir
a Israel y al ente sionista en cuestión de años? Incluso el simple
anuncio de un alto el fuego sería interpretado como un reconocimiento
de la derrota israelí. Eso es evidente. Para nosotros, como pueblo y
como resistencia, solo existe una opción: la victoria. Elegir otro camino
implicaría la rendición, y no estamos dispuestos a rendirnos. Nadie,
ninguna entidad ni partido, tiene el derecho de desviar esta lucha
hacia un acuerdo similar al de Oslo, o incluso a uno menor. Eso sería
una rendición disfrazada. ¿Por qué Netanyahu teme tanto al alto el
fuego? ¿Acaso no sabe lo que está haciendo? Claro que lo sabe. Está
bajo presión, pero al mismo tiempo continúa con el armamento y con
la matanza. Joe Biden le dijo: “Tienes 30 días para terminar la misión”.
Estados Unidos es quien dirige esta guerra. Israel no actúa solo.
Washington la dirige, la financia y la abastece con todo tipo de
armamento moderno. ¿Por qué deberían detener el fuego? Nadie los
sanciona. Cualquiera que critique a Israel es tildado de antisemita bajo
las leyes del mundo occidental. Criticar a Israel está prohibido dentro
del marco conceptual de Occidente. ¿Deberíamos adoptar ese
concepto? ¿O deberíamos seguir lo que realmente quieren los
pueblos? Ahí entra nuestro papel: comunicarnos con los pueblos del
mundo sobre un tema que trasciende nuestras fronteras y que
concierne a todas las naciones libres del planeta. Mientras tanto,
escuchamos a los líderes árabes seguir insistiendo en la solución de
dos Estados y en la Iniciativa Árabe. ¿Qué significa eso cuando hay
bombas cayendo, asesinatos y muertes constantes…?
Las mujeres Palestinas
–Hablemos del papel de la mujer. Como sabemos, la mujer palestina ha tenido un rol fundamental en la resistencia armada, en la lucha activa y en todas las formas de resistencia. También vale la pena destacar un detalle simbólico: el nombre «Palestina» es femenino. Puede ser usado para nombrar a una mujer, pero no es habitual —ni apropiado culturalmente— emplearlo para un hombre.Aunque generalmente no vemos a mujeres en los videos relacionados con la resistencia armada, sabemos que su participación es significativa y crucial. ¿Podrías contarnos más sobre el papel que desempeña la mujer en la causa palestina?
-Cualquier pueblo que sufra persecución está compuesto por mujeres y hombres. Pero las mujeres sienten la opresión de una forma más profunda, porque son ellas quienes dan vida. Yo doy vida, tú das vida, ella da vida. [señalando a compañeras mujeres]. La mujer es más sensible a la opresión, no por su biología, sino por su forma de pensar. Su conciencia ante la opresión es muy elevada, por lo tanto, como parte de su pueblo, naturalmente se enfrenta a esta opresión, sea del tipo que sea. Y la forma más cruel de opresión es la ocupación: te priva de tu hogar, te expulsa y pone a otro en tu lugar, entre muchas otras cosas. La lucha de la mujer palestina, como la de cualquier mujer oprimida, es doblemente compleja. ¿Por qué? Porque, como mencioné, ella da vida, y eso la impulsa a proteger esa vida, a defenderla como si defendiera a su propio hijo. Esto lo hemos visto a lo largo de toda nuestra historia. Para entenderlo mejor, hay que distinguir entre las etapas históricas. En 1921, bajo el mandato británico, la mujer palestina comenzó a organizarse. Esto le permitió enfrentar el tema de los inmigrantes sionistas, organizando protestas y huelgas para frenar la inmigración a Palestina. En 1935-1936, cuando estalló la revolución armada, la mujer pasó de este trabajo social a una nueva etapa. Participó activamente, trasladando armas, y donó el oro con el que se adornaba para apoyar la lucha armada. Lo entregó a sus esposos, hermanos o padres para comprar armas. Ese fue un papel clave. La mujer palestina ha demostrado su compromiso con el movimiento nacional. La hemos visto despedir a su hijo mártir con orgullo, lo celebra, y eso sorprende al enemigo. Es un acto de desafío frente a la pérdida, y lo dice claramente: “Por Palestina”. La hemos visto portando armas, en cárceles de la ocupación, martirizadas igual que los hombres. Y si empezáramos a nombrarlas, no terminaríamos nunca. Pero podemos recordar a la primera mártir de la revolución moderna, Shadia Abu Ghazaleh, quien murió por una bomba enviada a su casa. No podemos ignorar estas etapas. En la intifada de 1987, la mujer tuvo una presencia poderosa en las calles. Estaban al frente, protegiendo a sus hijos, esposos, hermanos, y muchas fueron asesinadas. Esa intifada fue una revolución no armada. En todas las etapas de la lucha del pueblo palestino, dentro y fuera del territorio, la mujer siempre ha estado presente. Por ejemplo, en el Día de la Tierra, el 30 de marzo de 1967, una mujer llamada Khadija Shawneh fue martirizada mientras se manifestaba. Sin embargo, estos eventos protagonizados por mujeres no han sido documentados ni reconocidos como se debería. Esa es una responsabilidad que debemos asumir como mujeres: documentar nuestra historia. Hoy circulan libros sobre el papel de la mujer palestina. Durante la Nakba de 1948, la mujer fue clave para proteger a la familia. No solo no nos quedamos en las tiendas de campaña, era la mujer quien protegía a la familia de la dispersión y la pérdida. Cuando el hombre iba al frente de batalla, era asesinado o encarcelado, y la mujer se quedaba para proteger a sus hijos, para proteger la vida misma. Por lo tanto, en esta protección, ella jugaba un papel político. Por ejemplo, antes de los años treinta, las mujeres vendían su oro para ayudar a comprar armas, pero al mismo tiempo, algunas mujeres portaron armas en esa etapa, y son las mismas mujeres que se quedaron en las tiendas de campaña para proteger a sus hijos. En el exilio, también fueron ellas quienes lideraron manifestaciones durante la intifada. Enfrentaron al ocupante con el pecho descubierto. Y hoy, cuando sus hijos son asesinados en medio de este exterminio continuo, vemos cómo gritan al mundo: “¿Dónde están los árabes? ¿Dónde están los musulmanes?”. Pero al final, ella dice «por Palestina». Lo dice y luego añade «estamos con la resistencia», esto es algo que solemos escuchar de ellas. El papel de la mujer también tiene un impacto mediático, incluso en las condiciones más difíciles. Aun así, dice: “Estamos cansadas, por favor, detengan esta masacre”. Porque es madre, da vida, y por eso se opone al exterminio. Sus hijos, su esposo, su padre son asesinados… y ella misma muere por los bombardeos indiscriminados. Esta cultura de resistencia que lleva la mujer también la lleva el pueblo palestino. La mujer, como decisión propia, sostiene esa resistencia. Nadie puede saber todo lo que soporta. La pérdida de sus hijos no es algo fácil, ni la pérdida de su casa, pero sigue firme: ¿Por qué sigue resistiendo dentro de Gaza? ¿Cuántas veces hemos escuchado a mujeres decir: “Me quedaré en esta tierra. Nací aquí y aquí moriré”? En el marco organizativo, la mujer se unió a partidos políticos y facciones, pero no se le reconoció su derecho a participar en la toma de decisiones como al hombre. Esto tomó tiempo, ya que predominaban dos corrientes principales en el ámbito palestino: una progresista y otra religiosa. Ahora hay una tercera, la liberal, lo que genera una mezcla en la sociedad. Sin embargo, esta mezcla se fusiona en la resistencia. Es algo natural cuando un pueblo enfrenta al ocupante y a sus aliados. Se une. Y en ese contexto, el papel de la mujer no es solo el de una madre afligida. Ella no es solo madre. Es una persona que ha sentido la opresión, que intenta proteger y ayudar. La vemos en hospitales, en servicios públicos, tratando de cubrir las necesidades, y aún hoy sigue firme. Asegura que no dejará su tierra.
–Vemos que los partidos políticos en Palestina siempre son liderados por hombres, y sabemos que el «Frente Popular para la Liberación de Palestina» es un partido que apoya los derechos de la mujer. Como mujer que representa al partido y que conoce sus entrañas, cuéntanos sobre el papel de la mujer dentro del «Frente Popular para la Liberación de Palestina».
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