¿Por qué no hacemos de la emergencia climática y de sus políticas unas políticas de Estado?", se cuestiona el presidente del Gobierno, que mantiene su propuesta de un gran acuerdo para hacer frente a la emergencia climática.
"¿Por qué no hacemos de la emergencia climática y de sus políticas unas políticas de Estado?". El presidente del Gobierno comparecía este martes en Jarilla, Cáceres, tras su visita al puesto de mando del incendio que golpea con fuerza el norte de Extremadura. Junto a él, la presidenta extremeña, la popular María Guardiola. Más de veinte incendios siguen activos en España mientras la bronca política sube el tono. Pese al ruido declarativo, las administraciones trabajan conjuntamente en las labores de extinción.
El PP, de cuyo partido son las presidencias autonómicas de los territorios más golpeados por el fuego, echa balones fuera y, pese a que la gestión de incendios es una responsabilidad autonómica, señala al Gobierno estatal como culpable de la tragedia. El PSOE, por su parte, repite que "todos los medios" de la administración central están a disposición de los territorios afectados y afean la falta de concreción en las peticiones de medios para apagar los incendios que les han enviado las comunidades del PP, a las que acusan de "escurrir el bulto" y de esparcir "bulos". La complejidad competencial y el cruce de reproches hace que para una ciudadanía hastiada por la catástrofe todo suene a un ruido político que no ayuda a la extinción. En este contexto, y con cerca de 200.000 hectáreas de bosques calcinadas en los últimos días por unos incendios de última generación con unas características agravadas por el cambio climático, Sánchez proponía el pasado domingo un pacto de Estado para mitigar, precisamente, la emergencia climática. El Gobierno empezará a trabajar sobre esta idea en septiembre, cuando, previsiblemente, se hayan apagado los devastadores incendios. Así lo explicaba el líder del Ejecutivo este martes: "A principios de septiembre plantearé a la comunidad científica, a los empresarios, a los sindicatos, también a las instituciones autonómicas, municipales y provinciales y al conjunto de la sociedad, un pacto de Estado frente a la emergencia climática".
Dos son los objetivos políticos y comunicativos principales que Moncloa persigue con el planteamiento de este gran acuerdo de país, el cual lo plantean como una batalla ideológica contra el negacionismo climático. Por un lado, en un momento de bronca política, hace una propuesta de unidad que trasciende a los partidos políticos y las administraciones. En esta línea, Sánchez se manifestaba desde Extremadura así: "Si la emergencia climática se agrava año tras año, lo que tenemos que hacer es trascender las legislaturas y convertir a las políticas de emergencia climática en políticas de Estado que nos comprometan a todas las instituciones y a todos los gobernantes". "Con esa ambición y con ese objetivo, vamos a trabajar durante los próximos meses y años", advertía.
Por otro lado, al generar este marco, el mandatario socialista pone en un brete al PP que tiene que elegir entre sumarse al acuerdo o mantenerse fuera de él tal y como hace la ultraderecha de Vox, en contra de la evidencia científica, aseguran a Público fuentes de Moncloa. Así, Sánchez hacía el llamamiento a "toda la sociedad" para enfrentarse a "esta labor que tenemos que hacer junto a la ciencia, la agricultura, la ganadería, en definitiva, todos aquellos que tienen conocimiento para aportar y hacer frente de manera eficaz".
El Gobierno presiona con esta idea y busca desgastar al PP. Así, Sánchez volvía a poner la propuesta encima de la mesa este martes pese a que el PP ya desestimó el lunes participar del acuerdo contra el cambio climático. "Los pactos de Estado no acaban con las llamas", declaraba la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, en rueda de prensa el lunes. "La gente esperaba mucho más que una cortina de humo", añadía, denigrando así la propuesta.
Para Ferraz, sin embargo, la iniciativa será unas de las principales banderas a agitar en las próximas semanas. En este sentido, la secretaria de organización del PSOE, Rebeca Torró, animaba este martes a todas las formaciones políticas a que no se dejen "arrastrar por el negacionismo climático" y apoyen el pacto de Estado de Sánchez. "Espero que los partidos estén a la altura de las circunstancias y puedan trabajar por ese pacto", añadía la dirigente socialista.
Tampoco participará de ese acuerdo Vox. El partido ultra, a través de su presidente Santiago Abascal, culpaba de los incendios a las "políticas del PP y PSOE, al lobby climático y a los pirómanos". El líder de Vox culpa de los incendios a PP y PSOE y pretende sacar, como de costumbre, rédito electoral de las desgracias naturales, políticas o sociales.
