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Altri, ejemplo de 'greenwashing' para asociar a su fábrica de celulosa en Lugo con la ecología y la economía sostenible

 

La empresa papelera apadrinada por la consultora de José Blanco inicia una campaña de imagen para contrarrestar la contestación social a su proyecto.



La empresa papelera portuguesa Altrique planea levantar un macrocomplejo industrial para la producción de celulosa en la localidad lucense de Palas de Rei, ha iniciado una campaña de greenwashing para blanquear la imagen del proyecto y asimilarlo a los conceptos de sostenibilidad medioambiental y economía verde.

La compañía, cuyos planes apoyan el Gobierno, la Xunta y la Confederación de Empresarios de Galicia, pretende así contrarrestar la contestación social contra la fábrica entre los vecinos de las comarcas afectadas, las asociaciones ecologistas, parte de los sindicatos y la oposición en el Parlamento gallego.

Los expertos consideran que la industria papelera es una de las que más degrada el medio ambiente, tanto por el elevado consumo de agua y madera, que contribuye a la deforestación, al monocultivo de especies de alto rendimiento, a la destrucción de bosques autóctonos y a la desertización; como por el vertido de sustancias tóxicas al aire, el suelo y los ríos.

Por contra, Altri asegura que la suya es "una planta de última generación, en línea con las directrices de la UE, que situará a Galicia en la vanguardia de una nueva industria basada en la sostenibilidad, la innovación y la mejora continua".

Pagina web

La empresa lo explica así en una web que activó el pasado miércoles y en la que bautiza sus planes como Proyecto Gama. La página está diseñada en suaves tonos verdes e ilustrada con fotos y vídeos de bosques, arroyos de agua limpia y senderistas de paseo en espacios naturales. La empresa defiende en ella el carácter ecológico del proyecto para rebatir las críticas de quienes alertan sobre su actividad contaminante.

Según la documentación presentada a la Xunta y ofrecida a exposición pública a través del Diario Oficial de Galicia, Altri ocupará una parcela de 366 hectáreas de parcelas junto al río Ulla y el Camino de Santiago que serán compradas o expropiadas a sus propietarios. La instalación tendrá capacidad para producir 400.000 toneladas de pasta de celulosa y otras 200.000 de tejido semisintético lyocell.

A pleno rendimiento, la planta extraerá cada día 46 millones de litros de agua del río Ulla

Para ello, procesará cada año 1,2 millones de toneladas de eucaliptos, la especie que llegó a Galicia desde Australia hace 175 años y que ya ocupa alrededor de un tercio de toda la superficie arbolada de la comunidad. Además, a rendimiento máximo, la planta extraerá cada día 46 millones de litros de agua del río Ulla, que canalizará a través de 12 kilómetros de tuberías que afectarán a otras 800 parcelas. De ese volumen devolverá al río 30 millones de litros diarios de aguas residuales depuradas a una temperatura de 27 grados.

Del Ulla se abastecen de agua potable una veintena de municipios gallegos desde su nacimiento en el interior de Lugo hasta su desembocadura en la ría de Arousa, en Pontevedra, donde las plataformas vecinales, ecologistas y de mariscadoras han advertido también sobre los efectos que tendrán los vertidos de la factoría sobre los ecosistemas del estuario. El proyecto también contempla la emisión a la atmósfera de gases de azufre, óxido de azufre, óxido de nitrógeno, monóxido de carbono y partículas de otros compuestos tóxicos.

Identificación con la sostenibilidad y el respeto al medio

El argumentario de la campaña de greenwashing que ha puesto en marcha Altri niega sin embargo esos efectos e identifica su actividad con la sostenibilidad y el ecologismo. 

A pleno rendimiento, la planta extraerá cada día 46 millones de litros de agua del río Ulla

Para ello, procesará cada año 1,2 millones de toneladas de eucaliptos, la especie que llegó a Galicia desde Australia hace 175 años y que ya ocupa alrededor de un tercio de toda la superficie arbolada de la comunidad. Además, a rendimiento máximo, la planta extraerá cada día 46 millones de litros de agua del río Ulla, que canalizará a través de 12 kilómetros de tuberías que afectarán a otras 800 parcelas. De ese volumen devolverá al río 30 millones de litros diarios de aguas residuales depuradas a una temperatura de 27 grados.

Del Ulla se abastecen de agua potable una veintena de municipios gallegos desde su nacimiento en el interior de Lugo hasta su desembocadura en la ría de Arousa, en Pontevedra, donde las plataformas vecinales, ecologistas y de mariscadoras han advertido también sobre los efectos que tendrán los vertidos de la factoría sobre los ecosistemas del estuario. El proyecto también contempla la emisión a la atmósfera de gases de azufre, óxido de azufre, óxido de nitrógeno, monóxido de carbono y partículas de otros compuestos tóxicos.

Identificación con la sostenibilidad y el respeto al medio

El argumentario de la campaña de greenwashing que ha puesto en marcha Altri niega sin embargo esos efectos e identifica su actividad con la sostenibilidad y el ecologismo.

Así, asegura que lo que fabricará no será pasta de papel, sino "fibras solubles de base celulósica y por consiguiente, degradables" y lyocell "que no acarrea la generación de microplásticos". Afirma que las emisiones a la atmósfera cumplirán todos los parámetros exigidos por la ley y que el agua extraída del Ulla "se devolverá al río una vez depurada", garantizando que la actividad de la fábrica "no supondrá ningún impacto en la fauna ni la flora local" ni afectará a los bancos marisqueros de Arousa.

5/4/24 e  Miembros de la plataforma Ulloa Viva, en una protesta contra el proyecto de Altri